Donald Trump hizo su último llamado antes de las elecciones de mitad de mandato el lunes, en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, y dedicó buena parte del acto a la renovación del monumento en lugar de a la campaña. Describió el estado anterior del estanque y elogió su reapertura, además de bromear con que podría cambiarse su nombre por el de estanque reflectante Trump.
Trump dijo que el Gobierno estaba considerando el cambio de nombre y que el anuncio podría hacerse al día siguiente; luego añadió que estaba bromeando. También utilizó paneles con una imagen aérea del estanque y pidió a un asistente que le llevara una impresión de cómo se veía antes de las obras.
La renovación ha suscitado escrutinio por su costo y ejecución. El informe dice que un revestimiento de polímero de 16,4 millones de dólares empezó a desprenderse poco después de su instalación, mientras que una revisión federal determinó que el contratista había instalado mal el revestimiento y que no lo habían dañado vándalos, como había afirmado Trump. Según el informe, el proyecto también se adjudicó sin el proceso de licitación competitiva exigido por el Congreso.
Trump solo se refirió a las elecciones después de dedicar casi 30 minutos al estanque reflectante. Atacó a los candidatos demócratas e instó a sus seguidores a votar por los republicanos, argumentando que una participación elevada de quienes lo apoyaron en las elecciones anteriores daría una victoria aplastante.
Trump también destacó otros proyectos que dijo que tenía previsto realizar en Washington, entre ellos un arco inspirado en el Arco del Triunfo, un campo de golf en East Potomac Park y un «Jardín de los Héroes Americanos». Mientras tanto, el informe señala que los candidatos republicanos han intentado distanciarse de Trump durante la campaña, aunque él ha presentado las elecciones de mitad de mandato como un referéndum sobre su gestión.
Fuentes: Rolling Stone.