Keisha Lance Bottoms ganó la contienda por la gobernación de Georgia y se convirtió en la primera mujer negra elegida gobernadora en Estados Unidos. Derrotó al empresario republicano Rick Jackson, cuya campaña recibió el respaldo de decenas de millones de dólares de su fortuna personal.
El resultado convierte a Georgia en el primer estado en elegir a una gobernadora demócrata en más de dos décadas. Bottoms, exalcaldesa de Atlanta y asesora durante la administración Biden, centró su campaña en el costo de vida y en cuestiones relacionadas con la calidad de vida.
Entre sus propuestas figuraban permitir que los gobiernos locales eliminaran los impuestos sobre las ventas de comestibles y ciertos productos esenciales, suprimir el impuesto estatal sobre la renta para los docentes de escuelas públicas y abolir los impuestos estatales sobre las primas de seguros y la gasolina. También se comprometió a ampliar Medicaid y a pausar la construcción de nuevos centros de datos en Georgia.
En su discurso de victoria, Bottoms dijo que la campaña se había centrado en las comunidades de todo el estado y describió el triunfo como una victoria compartida por los habitantes de Georgia. Dijo que se sentía honrada de convertirse en la 84.ª gobernadora del estado.
La victoria de Bottoms se produjo durante una exitosa noche electoral de mitad de mandato para los demócratas. El partido también obtuvo victorias en las elecciones al Senado en varios estados disputados, entre ellos Georgia, donde Jon Ossoff fue reelegido, y New Hampshire, donde Chris Pappas se convirtió en el primer hombre abiertamente gay elegido al Senado de Estados Unidos, según el informe de la fuente.
Fuentes: Rolling Stone.