Carla Braccialini, diseñadora de moda y empresaria italiana que fundó la empresa de bolsos y accesorios que lleva su nombre, falleció ayer en Florencia. Tenía 95 años.

Braccialini estableció el negocio artesanal con su marido, Roberto, en la década de 1950. Más tarde, la empresa alcanzó reconocimiento internacional por sus propias colecciones y colaboraciones, entre ellas un acuerdo de licencia firmado en 1986 con Vivienne Westwood para producir accesorios.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Braccialini vio una oportunidad para experimentar en el mercado italiano de bolsos. Sus diseños destacaban por sus colores vivos y detalles lúdicos, con motivos como flores, animales y casitas.

Tras la muerte de su marido en la década de 1970, dirigió la empresa junto con sus tres hijos, Riccardo, Massimo y Lorenzo. Su vida y trayectoria profesional se narran en la biografía «La ragazza che non sapeva fare le borse», que describe su recorrido desde su infancia en Ponte a Mensola, Toscana, hasta su labor como madre, esposa y empresaria.

En 2009, Braccialini fue nombrada Cavaliere del Lavoro por el entonces presidente Giorgio Napolitano. La marca continúa bajo la dirección de Graziella Holding, una empresa con sede en Arezzo que la adquirió en abril de 2017.

Fuentes: ANSA Cultura.