Mägo de Oz se ha convertido en una de las bandas españolas de heavy metal más exitosas, atrayendo a grandes audiencias en España y Latinoamérica durante más de tres décadas. Su alcance comercial ha superado al de otros grupos del género, aunque su historia también ha estado marcada por disputas que implican a antiguos miembros, el control de la banda y acciones legales.

Esos conflictos vuelven a estar en el centro de la atención con el estreno cinematográfico de ‘Fiesta pagäna’, previsto para el 6 de noviembre. La película toma su nombre de la canción más conocida de la banda y dramatiza la trayectoria del grupo, incluida la rivalidad entre el batería y líder Txus di Fellatio y el antiguo cantante José Andrea, quien estuvo al frente de Mägo de Oz entre 1996 y 2011.

Txus dice que inicialmente prefería un documental y que se opuso a partes del guion, argumentando que algunos acontecimientos no sucedieron tal como se muestran. También criticó el énfasis promocional en los enfrentamientos y lo que consideraba clichés sobre el heavy metal. Según su versión, finalmente autorizó el uso del nombre de la banda y del suyo propio por 300.000 €, pero no quería tener una mayor implicación en la producción.

El director, Álvaro Brechner, describe la película como un homenaje a Txus y a la disposición de la banda a combinar el heavy metal con instrumentos como el violín y la flauta. Brechner afirma que habló con miembros actuales y antiguos, cuyos recuerdos incluían numerosos conflictos, y utilizó esas tensiones como parte de la energía y el tono de la película.

La producción se ha convertido en objeto de afirmaciones contradictorias. Txus dice que presentó una demanda contra El Sueño Eterno por el registro de ‘Fiesta pagäna’. La productora Patricia González niega haber recibido una demanda de ese tipo y afirma que la empresa consultó el nombre con la Oficina Española de Patentes y Marcas antes de registrarlo para usos audiovisuales. González también dice que la empresa está considerando emprender acciones legales contra Txus por declaraciones publicadas en las redes sociales.

Las tensiones internas de la banda se intensificaron a medida que crecía su popularidad. Mägo de Oz irrumpió con fuerza a finales de la década de 1990 y comienzos de la de 2000 con álbumes como ‘La leyenda de La Mancha’, ‘Finisterra’ y ‘Gaia’. El especialista en rock Fernando Galicia atribuye su éxito a una combinación inusual de heavy metal e instrumentos influidos por el folk, canciones accesibles y letras que abordaban temas como la religión, el medio ambiente y la homosexualidad.

Uno de los conflictos más importantes del grupo involucró a José Andrea. Txus afirma que en ocasiones se cancelaron conciertos por los problemas del cantante con el alcohol, mientras que la salida de Andrea en 2011 siguió a un declive gradual de sus capacidades vocales. Otra disputa importante surgió en 2017, cuando el guitarrista Juan Carlos Marín Carlitos afirma que Txus registró la marca de la banda a su propio nombre. Carlitos y el guitarrista Frank abandonaron posteriormente el grupo en 2020 y ganaron un proceso judicial que concedió 33.000 € a cada uno. Txus apeló, y el proceso sigue sin resolverse.

Carlitos, que pasó 27 años en Mägo de Oz, actúa ahora con Kabrönes junto a José Andrea, Frank y el bajista Salva. El grupo, formado por cuatro miembros de la formación más exitosa de Mägo, está preparando conciertos en Latinoamérica y España. El proyecto ha irritado aún más a Txus, especialmente cuando Kabrönes ha sido presentado como un grupo de antiguos miembros de Mägo de Oz.

La película también ha provocado nuevas tensiones dentro de la formación actual. Dos músicos de Mägo, el cantante Rafa Blas y el guitarrista Ix Valieri, asistieron a un acto cinematográfico en México con José Andrea y aportaron la nueva canción ‘Brinda con nosotros’ a la banda sonora a través de su grupo independiente On. Txus declaró posteriormente que ninguno de los dos había sido despedido, pero advirtió de que sus acciones podrían acarrear consecuencias disciplinarias.

Txus y el violinista Carlos Prieto Moha son descritos como los únicos miembros permanentes de la banda, mientras que los demás músicos son contratados para los conciertos y pueden ser sustituidos. Por tanto, el estreno de la película llega no solo como una dramatización del pasado de Mägo de Oz, sino también como otro punto de fricción en la lucha constante de la banda por su identidad y su control.

Fuentes: El País Cultura.