Los demócratas ganaron el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado en las elecciones de mitad de mandato, convirtiendo un resultado ampliamente previsto en la Cámara en una victoria más amplia. El resultado supuso un importante revés para el presidente Donald Trump y el Partido Republicano tras una campaña amarga y reñida.

Los candidatos demócratas al Senado lograron victorias en estados disputados, como Texas, Georgia y Carolina del Sur. Estos triunfos dan a los demócratas la mayoría en ambas cámaras y la capacidad de sacar adelante leyes durante los dos últimos años del mandato de Trump, aunque el presidente puede vetar proyectos de ley.

El nuevo equilibrio de poder también permite a los demócratas examinar más a fondo al Gobierno. La Comisión de Supervisión de la Cámara se prepara para investigar, y las empresas familiares de Trump se han señalado como un posible foco de atención. El control del Senado podría reforzar las investigaciones de la Cámara, aunque se prevé que los demócratas no alcancen la mayoría de dos tercios necesaria para condenar a Trump en un juicio político.

La mayoría en el Senado también podría influir en cualquier futura vacante en el Tribunal Supremo. El juez Samuel Alito se acerca a la jubilación, y la fuente señala que el control de la cámara determinaría si Trump podría nominar a un sustituto.

Fuentes: Rolling Stone.