Roberto Bolle vuelve a interpretar el papel de Apolo en La Scala de Milán, un papel que bailó por primera vez cuando era un joven bailarín principal y que ha mantenido a lo largo de su carrera. Dice que ahora lo aborda con mayor madurez. El ballet forma parte de un programa que se presenta del 7 al 21 de noviembre y reúne obras de George Balanchine y Pina Bausch, ambas con música de Ígor Stravinski.

Apolo, de Balanchine, se ha representado varias veces en La Scala desde 1965. Esta temporada incluirá la versión completa, con el nacimiento de Apolo y sus encuentros con las musas. Bolle bailará en cinco de las diez funciones; Nicola Del Freo y Mattia Semperboni debutarán en el papel en las funciones restantes.

Nicoletta Manni, Marina Arduino y Virna Toppi volverán a interpretar a las musas, mientras que Alice Mariani, Gaia Andreanò y Alessia Auriemma debutarán en esos papeles. Sandra Jennings, representante del Balanchine Trust para esta reposición, describió Apolo como uno de los ballets más modernos de Balanchine.

El programa también marca la primera representación en La Scala de Le sacre du printemps, de Bausch, creada en 1975. Josephine Ann Endicott, directora artística de la reposición de la Fundación Pina Bausch, dijo que la obra exige que los bailarines saquen a la luz algo profundamente humano. El bailarín principal Navrin Turnbull, que forma parte del elenco, recordó la pregunta que Bausch hacía a los intérpretes: ¿cómo bailarían si tuvieran que morir?

Ido Arad dirigirá la orquesta. Dijo que, después de ver la coreografía de Bausch, interpretar Le sacre du printemps sin el ballet parecía casi absurdo.

Fuentes: ANSA Cultura.