Tinto Brass describió Venecia como «madre, esposa y amante» en un mensaje compartido en el Festival de Cine de Venecia, donde en septiembre se presentó una versión restaurada en 4K de su película de 1967 «Col cuore in gola». El director no pudo asistir porque sus problemas de salud dificultaban el viaje desde su casa en Isola Farnese. Su esposa, Caterina Varzi, leyó el mensaje durante el acto y se emocionó en más de una ocasión.
Brass dijo que la proyección representaba un regreso a casa, ya que Venecia era el lugar donde había comenzado la historia de la película. También agradeció a la Biennale, al festival, al Centro Sperimentale di Cinematografia, a Netflix y al Sindicato Nacional de Periodistas Cinematográficos Italianos, que ese año le había concedido el Premio Bianchi. Dijo que el reconocimiento era importante para él y que lo guardaría con cariño, y añadió que no habría otra oportunidad.
El director vinculó su estilo artístico con su apasionada relación con Venecia. Dijo que la influencia de la ciudad podía apreciarse en toda su obra, incluidos el montaje, la experimentación visual, los juegos de palabras, la ironía, la sensualidad y la irreverencia. Brass rechazó la idea de que su carrera se dividiera en un primer período de compromiso político y otro posterior más ligero, y sostuvo que ambos estaban atravesados por los mismos elementos distintivos.
Al reflexionar sobre su manera de hacer cine, Brass dijo que había partido de una idea sencilla: cuando la historia empieza a correr, el cine no puede seguir caminando. Describió la experimentación y las combinaciones audaces como algo necesario para no perder a las audiencias del futuro.
Fuentes: ANSA Cultura.