En una columna de opinión, Joanna Moura emplea la palabra portuguesa «coitada» para describir a Fernanda Bolsonaro, aunque deja claro que no siente lástima ni compasión por ella. Moura dice que el término se refiere a alguien que está bajo presión o atraviesa una desgracia, y no a alguien que ha «sufrido coito», una explicación popular, pero equivocada, sobre el origen de la palabra.

Moura escribe que la palabra le vino a la mente después de ver una fotografía de Fernanda con su esposo, Flávio Bolsonaro, su hermano Eduardo y la esposa de este, Heloísa. La columna señala que fue la primera aparición pública de Fernanda tras dejar Brasil rumbo a Miami. Moura también alude a informaciones sobre el supuesto interés de Flávio en las trabajadoras sexuales y presenta la referencia como una ironía, habida cuenta de la asociación popular entre «coitada» y las relaciones sexuales.

La escritora dice que desconoce qué ocurre en el matrimonio de la pareja. En cambio, se basa en su propia experiencia en una relación con un hombre cuyo comportamiento la avergonzaba, incluidas sus infidelidades y sus disputas públicas. Moura recuerda que asumía la responsabilidad de suavizar las consecuencias de la conducta de él y se presentaba como una pareja leal.

Sostiene que cargar con los efectos de las decisiones de otra persona puede ser una gran carga. Según su relato, Fernanda tuvo que estar al lado de Flávio durante la campaña, en medio de informaciones sobre infidelidades; hablar con sus hijas sobre la cobertura mediática de su padre, y abandonar el país después de lo que Moura caracteriza como la negativa de Flávio a enfrentarse a la ley.

Moura dice que no siente lástima por Fernanda, y señala sus recursos económicos y su decisión de apoyar a su esposo y sus ambiciones políticas. Aun así, la columnista dice que la fotografía la deja pensando: «coitada».

Fuentes: Folha Ilustrada.