El creciente número de suscripciones a servicios de streaming está encareciendo la televisión y fragmentando al público, pues el acceso a las series depende cada vez más de lo que los espectadores pueden pagar. El problema se ilustra con «American Hostage», una serie sobre un enfrentamiento armado real ocurrido en 1977 en una oficina hipotecaria de Indiana. La serie, elogiada por las actuaciones de Jon Hamm y Giovanni Ribisi, está disponible en MGM+, cuyo costo es de 7,99 dólares al mes.
Ese precio se suma a las numerosas suscripciones que los espectadores quizá ya pagan. Los servicios de streaming ofrecen distintos planes, paquetes y opciones con publicidad, lo que dificulta calcular el costo total. Para los consumidores que comparan el entretenimiento con los gastos cotidianos, incluso otra tarifa mensual moderada puede ser una decisión difícil.
Antes, la televisión estaba al alcance de cualquiera que tuviera un aparato y una antena, aunque los espectadores debían ver anuncios. La televisión por cable cambió ese modelo y puso muchos programas populares detrás de una suscripción, agrupando canales. Luego, el streaming prometió a los espectadores la libertad de elegir los servicios por separado, pero la cantidad de plataformas ha seguido creciendo, desde Netflix y Hulu hasta servicios especializados en comedia, terror y anime.
El resultado, sostiene el artículo, es una brecha cada vez mayor entre los espectadores que pueden elegir de un amplio catálogo y quienes solo pueden pagar uno o dos servicios. Las series están repartidas entre distintas plataformas, por lo que una producción puede tener dificultades para encontrar público si aparece en un servicio menos conocido. Las referencias culturales compartidas se vuelven menos universales a medida que las opciones de los espectadores dependen más de sus presupuestos para suscripciones.
Los precios del streaming también han subido, con aumentos que, según se describe, superan la inflación. El artículo ofrece ejemplos de la oferta actual: «East of Eden», en Netflix; «Hal & Harper», en Mubi; «The Secret of Widow’s Bay», en Apple TV; y una nueva temporada de «Hidden Truth», de FX, en Hulu. También menciona «Cupertino», que se emite por CBS y puede recibirse con una antena.
Los espectadores pueden compartir contraseñas, programar recordatorios para cancelar servicios o quedarse con una o dos plataformas y esperar encontrar algo que valga la pena. El streaming de televisión en directo es otra opción, pero también puede ser caro. Con las series dispersas en un número cada vez mayor de servicios de pago, la libertad de elegir ha traído consigo un costo creciente.
Fuentes: Folha Ilustrada.