Las memorias de Michael Douglas, «One Helluva Ride», repasan seis décadas en el cine y una vida marcada por éxitos profesionales, dificultades familiares, relaciones románticas y luchas personales. El libro, de 496 páginas, se publicó en octubre y Douglas lo describe como la culminación de 55 años de trabajo.
Las memorias abarcan su ascenso desde hijo de la estrella de Hollywood Kirk Douglas hasta convertirse en actor y productor destacado, e incluyen su trabajo ganador del Óscar en «Wall Street» y «One Flew Over the Cuckoo’s Nest». También cuentan cómo se hicieron películas como «Fatal Attraction» y «Basic Instinct», además de los conflictos con colaboradores y episodios de sus años de juventud.
Douglas escribe con franqueza sobre su familia, incluidas las dificultades que afrontó su hijo mayor, Cameron, quien pasó siete años en prisión por delitos relacionados con las drogas y luchó contra la adicción a la heroína. Douglas dijo que a menudo estuvo ausente durante esos años y que todavía se siente culpable por ello. También habla con cariño de su esposa, Catherine Zeta-Jones, y dice que la familia ha cobrado cada vez más importancia para él.
El libro vuelve sobre las relaciones pasadas y la vida sexual de Douglas, junto con sus experiencias con las drogas. Recuerda que vendía marihuana para ayudar a pagar sus dos últimos años en la Universidad de California en Santa Bárbara, y cuenta que se despertó después de una juerga con una pajita para esnifar cocaína todavía en la nariz. Las memorias también relatan su estancia en un centro de tratamiento en Arizona, donde, según dice, buscó ayuda por su adicción a las drogas, no por la adicción al sexo que le atribuyó un reportaje sensacionalista décadas atrás.
Douglas también reflexiona sobre el diagnóstico y el tratamiento de su cáncer. Hace 16 años le extirparon de la lengua un tumor del tamaño de una nuez, y la experiencia lo obligó a afrontar su mortalidad. Dice que le sorprendió lo pocas personas que se pusieron en contacto con él mientras estaba enfermo, en parte porque no sabían qué decir.
La ira es otro tema recurrente. Douglas dice que heredó el temperamento de su padre y que en una época utilizó la ira como una fuente falsa de energía. Con la edad y un matrimonio duradero, afirma, ha encontrado más paz y alegría y se ha centrado menos en el trabajo. También describe un cambio en su perspectiva: ahora se orienta más a ayudar a los demás y apoyar el bien público.
Después de interpretar a Benjamin Franklin en la serie «Franklin» de Apple TV+ en 2024, Douglas hizo una pausa en la actuación y empezó a pensar en el legado que dejará. Lo describe como «un promedio de bateo muy bueno» y un reflejo de su época. También dice que sigue preocupado por la situación del mundo, aunque expresa esperanza y pide prestar más atención a la educación, la desigualdad y las iniciativas que benefician al público.
Fuentes: Folha Ilustrada.
