La Real Academia Española (RAE) ha presentado oficialmente la 24ª edición del Diccionario de la Lengua Española (DLE), describiéndola como un hito crucial en la vida de la institución. Santiago Muñoz Machado, presidente de la Academia Española, caracterizó el evento como el acta de nacimiento de los diccionarios futuros. Esta edición conmemora el 300º aniversario del primer volumen del fundacional Diccionario de autoridades, publicado en 1726. Aunque el diccionario se actualiza anualmente, esta edición completa es un suceso raro y solemne, siendo la anterior de 2014.

Una característica definitoria de esta publicación es su método de producción: por primera vez en la historia, el libro físico fue elaborado a partir de la edición digital y no al revés. Muñoz Machado denominó a esto la primera edición "nativa digital". A pesar de este cambio tecnológico, sigue disponible una versión impresa tradicional, publicada por Espasa en dos volúmenes de tapa dura que suman 3.606 páginas. La obra contiene ahora 99.990 artículos y aproximadamente 209.000 definiciones, respaldadas por 54.829 etimologías y 85.201 ejemplos de uso.

Se han implementado cambios estructurales significativos para mejorar la usabilidad. Las entradas ahora están organizadas jerárquicamente según la frecuencia de uso y las relaciones semánticas, reemplazando la presentación previamente desordenada de múltiples significados. Más de 35.000 definiciones que anteriormente remitían a los usuarios a otras palabras han sido sustituidas por explicaciones completas. La edición también pone un mayor énfasis en el panhispanismo, incorporando 1.490 gentilicios y 1.570 términos específicos de diversos países de habla hispana. Las referencias generales a amplias regiones americanas se han refinado para especificar naciones individuales, reflejando la diversidad del idioma.

La nueva edición incluye numerosas adiciones como "IA", "ciberataque", "QR", "gordofobia", "edadista", "tricerátops", "macrogranja" y "porfa". Durante la presentación, los directores de las 23 academias de la lengua española en todo el mundo presentaron cada uno una nueva palabra originaria de sus respectivos países. Paz Battaner, quien dirigió el proyecto durante casi seis años, destacó que la nueva base de datos léxica permitió un mejor agrupamiento de significados para facilitar la comprensión del usuario. Señaló que el proceso colaborativo solo fue posible mediante reuniones telemáticas.

Los académicos enfatizaron el cambio desde una visión centrada en la península hacia una perspectiva verdaderamente global. Gonzalo Celorio, director de la Academia Mexicana de la Lengua, señaló que México contribuyó con 4.000 observaciones al proceso de revisión. Argumentó que las fronteras lingüísticas no siempre coinciden con las políticas y que las variantes regionales enriquecen en lugar de amenazar la unidad del idioma. Nuria Morgado, directora de la Academia Norteamericana de la Lengua Española, reforzó esta visión, afirmando que ninguna variedad del español debe considerarse el estándar para todas las demás. Describió el idioma como compartido pero extraordinariamente diverso, moldeado por contextos históricos y culturales distintos.

La presentación concluyó con el consenso de que el español es una realidad plural hablada por cientos de millones en todo el mundo, trascendiendo definiciones o geografías únicas. Muñoz Machado declaró que esta edición marca el cenit de una generación de diccionarios, allanando el camino para la futura evolución del idioma.

Fonti: El País Cultura.