El nuevo álbum de Steven Wilson, Requiem for a Village, está concebido como una película sin imágenes. A lo largo de 12 pistas y 54 minutos, el compositor y multiinstrumentista inglés crea una aldea británica imaginaria que parece apacible, pero está marcada por personajes extraños, misterios ocultos y sucesos inquietantes. Está previsto que el álbum llegue a las plataformas de streaming el 6 de noviembre.

Wilson describe el disco como una sola pieza continua, en lugar de una colección de canciones independientes. Su música, su atmósfera y su relato se inspiran en parte en el folk horror, un género que encuentra oscuridad en las tradiciones rurales, el folclore y las comunidades aisladas. La historia fue escrita por Andy Partridge, exlíder de XTC y colaborador habitual de Wilson, y narrada por el actor escocés David Tennant.

Una de las influencias fue Children of the Stones, una serie británica infantil de televisión de la década de 1970 sobre una aldea envuelta en sucesos sobrenaturales. Wilson dijo que quería que el escenario pareciera existir fuera del tiempo moderno, con una superficie aparentemente tranquila que ocultara algo siniestro.

El álbum viene después de The Overview, el lanzamiento de Wilson del año anterior, centrado en el espacio a través de dos suites extensas. Dijo que el paso del cosmos a una pequeña aldea fue deliberado: prefiere alejarse de los temas y sonidos de su trabajo anterior en vez de repetir una fórmula que tuvo éxito.

Requiem for a Village combina rock progresivo, folk y música electrónica. Su premisa nostálgica también llevó a Wilson a cambiar su proceso de grabación. Quería conservar las imperfecciones humanas, así que utilizó sintetizadores analógicos e instrumentos acústicos, entre ellos violín, oboe y batería, aunque no supiera tocar algunos de ellos. Dijo que quería que los accidentes y defectos de la interpretación siguieran siendo audibles, en lugar de recurrir a herramientas de estudio para corregirlos.

Wilson ha criticado la tecnología moderna de grabación por hacer que la música suene demasiado pulida y ha dicho que puede disuadir a los músicos de correr riesgos. También calificó la inteligencia artificial de perjudicial. Para este álbum, dijo, se acercó a los instrumentos que no conocía casi como un niño, aprendiendo simplemente al tocarlos.

Wilson ha publicado seis álbumes desde 2021, incluido material con Porcupine Tree. Además de su carrera en solitario, es conocido por restaurar y remezclar álbumes clásicos de artistas como King Crimson, Jethro Tull, Yes, Tears for Fears y Roxy Music, así como por su trabajo con formatos de audio inmersivo como Dolby Atmos. Porcupine Tree, que comenzó en 1987 como un proyecto casi en solitario, hizo una pausa en 2010 y regresó en 2022 con Closure/Continuation.

Fuentes: Folha Ilustrada.