Norm Macdonald podía hacer reír al público sin parecer interesado en si lo conseguía. Un documental sobre el comediante canadiense, recién incorporado a Netflix, va más allá de su biografía para examinar cómo su interpretación distante desafió las convenciones de la comedia en vivo: utilizaba pausas, desvíos y remates tardíos para convertir la incomodidad en risa.

Dirigida por Judd Apatow, la película de dos horas cuenta la historia de Macdonald mediante breves escenas editadas y recuerdos del propio comediante y de un elenco de colegas que incluye a David Letterman, Adam Sandler, Jim Carrey, Conan O’Brien, Larry King, Molly Shannon y David Spade. Letterman, un influyente presentador de televisión, lo considera el mejor comediante.

Nacido en Quebec en 1959 con el nombre de Norman Gene Macdonald, creció en una familia de docentes. Es difícil precisar cómo fue su juventud: a menudo inventaba distintas historias sobre esos años y podía contradecirse en las entrevistas. El documental refleja esa incertidumbre junto con su trabajo y los recuerdos de quienes lo conocieron.

Macdonald comenzó a actuar en clubes de comedia en la década de 1980. Su estilo se caracterizaba por los gestos escasos y un ritmo deliberadamente irregular. Podía convertir en parte del chiste una frase que sonaba común o una pausa larga y, luego, soltar un remate sombrío o absurdo cuando menos lo esperaba el público. En lugar de subrayar sus chistes o buscar una conexión inmediata, parecía casi indiferente a la tarea de entretener.

Empezó a aparecer con regularidad en Late Night with David Letterman en 1990. En 1993 se incorporó a Saturday Night Live como guionista y, más adelante, se hizo cargo del segmento Weekend Update, donde su estilo mordaz solía centrarse en lo absurdo de los acontecimientos en vez de recurrir a la sátira política convencional. Sus chistes sobre la estrella del fútbol americano O.J. Simpson, acusado de asesinar a su exesposa Nicole Brown Simpson y a su amigo Ronald Goldman, se convirtieron en un elemento emblemático de su paso por el programa. El documental incluye una breve escena en la que Macdonald hace chistes incisivos sobre Simpson durante una ceremonia de premios de fútbol americano, para incomodidad de los deportistas presentes.

Macdonald perdió su puesto en Weekend Update en 1997 y dejó Saturday Night Live al año siguiente. Después protagonizó la comedia Dirty Work, de 1998, y encabezó The Norm Show, emitida entre 1999 y 2001. También se convirtió en invitado habitual de programas de entrevistas, donde sus respuestas inesperadas, silencios y comentarios desconcertantes daban lugar a intercambios impredecibles.

En 2013 lanzó el videopódcast Norm Macdonald Live, en el que entrevistaba a comediantes y celebridades. Más tarde condujo la serie de Netflix, más convencional, Norm Macdonald Has a Show, en 2018. Su libro de 2016, Based on a True Story, mezcla autobiografía, ficción y absurdo, y deja que los lectores distingan los hechos de la invención.

A Macdonald le diagnosticaron cáncer en 2012 y mantuvo su enfermedad en privado durante casi una década. Murió en 2021, a los 61 años, de leucemia asociada a su tratamiento. Al año siguiente, Netflix estrenó póstumamente su especial de stand-up grabado en casa, Norm Macdonald: Nothing Special.

Fuentes: Folha Ilustrada.