El cabildo de la catedral de Oviedo ha denegado el permiso para que Netflix ruede partes de La Regenta dentro del templo asturiano. La nueva adaptación, dirigida por Mar Coll y producida por Elastica Films, está protagonizada por Ester Expósito como Ana Ozores, con Oriol Pla y Vito Sanz también en el reparto.
La decisión se tomó después de revisar alrededor de 25 páginas del guion presentado a las autoridades catedralicias. El deán Benito Gallego afirmó que la negativa fue adoptada exclusivamente por el cabildo y no por el arzobispo. Calificó de inapropiado rodar determinadas escenas dentro de la catedral, aunque reconoció la importancia literaria de la novela.
Gallego también sostuvo que la representación del clero de Leopoldo Alas «Clarín» constituye un ataque explícito contra la Iglesia. En declaraciones recogidas por La Nueva España, comparó la decisión con negarse a prestar un balcón desde el que alguien pudiera atacar a su madre.
El cabildo catedralicio citó las dificultades logísticas como otro motivo. Según Gallego, cerrar el edificio durante varios días habría interrumpido sus actividades habituales. Recordó que el rodaje de 1994 de la adaptación televisiva de Fernando Méndez-Leite había provocado problemas reiterados en la vida cotidiana de la catedral y en las celebraciones religiosas. El templo también se había utilizado para la versión de Gonzalo Suárez de 1974.
El cabildo señaló además el volumen actual del turismo y argumentó que el flujo constante de visitantes dificultaría acoger una producción cinematográfica de gran tamaño. La productora había ofrecido a la catedral un acuerdo estándar de rodaje remunerado, pero la negativa no ha detenido el proyecto.
El rodaje comenzó el lunes en Pola de Somiedo. Las secuencias previstas inicialmente en la catedral se adaptarán en su lugar a localizaciones del País Vasco, que ya tenía previsto acoger otras partes de la producción.
Coll adaptó la novela junto con Anna R. Costa y Diego Vega. En el anuncio de Netflix sobre el rodaje, la directora afirmó que había abordado la obra de Clarín desde una perspectiva muy personal, centrándose en la soledad, el desamor y la búsqueda de sentido de Ana Ozores.
La disputa hace eco de la oposición anterior a la novela. En 1885, el obispo de Oviedo Ramón Martínez Vigil describió La Regenta en una carta pastoral como una burla de las prácticas cristianas. La historia transcurre en la ciudad ficticia de Vetusta, cuyos lugares se asocian ampliamente con Oviedo.
Fuentes: El País Cultura.